La mejor depilación

FOTODEPILACIÓN POR LUZ PULSADA

Consiste en el daño o destrucción del pelo mediante una transparencia de energía aportada por un haz de luz. La melanina que hay en el tallo del vello absorbe la luz y la conduce hasta la raíz, es decir, el pelo actúa como conductor de la energía. Esta energía se transforma en calor. Cuando tiene lugar esta reacción, se aumenta tanto la temperatura de la raíz que ésta se destruye, de ahí la importancia de no arrancar el vello, ya que nos hace de conductor.

DESVENTAJAS DEL LÁSER COMPARÁNDOLO CON LA LUZ PULSADA

Por sus propiedades físicas se trata de luz monocromática (sólo afecta a una longitud de onda concreta, no a un haz de luz), unidireccionalidad (se desplaza en una sola dirección), es de alta intensidad (altos efectos secundarios a nivel dérmico) y es coherente (no presenta divergencia).

Utiliza siempre la piel como conductora de la energía que irradian, independientemente de lo que capten para conseguir la destrucción del folículo piloso, provocando una sensación de dolor considerable. No se puede modificar la profundidad con la que penetran en la piel, con los perjuicios que puede ocasionar a nivel epidérmico estimulando a los melanocitos.

Actualmente, la luz pulsada la podemos utilizar en diferentes aplicaciones de depilación. Rejuvenecimiento y acné son los más representativos.

El desarrollo de los tratamientos mediante la luz pulsada ha sido, sin duda, uno de los temas que más interés ha despertado en los últimos tiempos, pese a ser relativamente joven (se aplica desde 1996) avanza a grandes pasos y algunos se aventuran a afirmar que es la técnica más futurista: resultados más fiables, rápidos y duraderos.

NO DEBE HACERSE SI

  • Has estado al sol o rayos UVA, 3 semanas antes, piensas hacerlo durante 3 semanas después o te has dado loción bronceadora.
  • Estás embarazada.
  • Tomas medicación fotosensible.
  • Padeces epilepsia, eres diabético/a o hemofílico/a.
  • Tienes herpes, psoriasis, eccema, acné...
  • Padeces problemas hormonales.
  • Tienes manchas en la piel.
  • Estás sufriendo cáncer.
  • Llevas un marcapasos.
  • Tienes una piel demasiado morena.